Metáfora

A un ojo azul que nunca me dio frío, como el resto de ojos azules.

"Abro los ojos. Enmarcado en un arco iris de un solo color, un negro espejo me hace crecer cuando te acercas. En cualquier posición, con cualquier preposición (ante, bajo, contra, en hacia o sobre mí) mi reflejo equidista, se hace concéntrico, un radiante día en metro sin radio, 360º a la sombra de un eclipse total en un botón de cielo.

Cierro los ojos. Consciente de mi distorsión, al caer por ese agujero negro que taladra el planeta de agua donde ahora vivo, siento vértigo; es como estar asomada a un pozo sin fondo abierto en un dedal de océano. Pero lejos de experimentar miedo o desazón, me dan placenteros escalofríos eléctricos... y al entreabrir los párpados, me descubro remontando las corrientes, nadando en una gota de tinta china derramada sobre un ala de libélula.

Suspendida en el Cosmos, como una feliz estrella que tras varias implosiones ha comenzado a dar luz, me recojo en la calma de una burbuja de noche incrustada en un zafiro... durante los cuatro tiempos de una redonda en un meandro del Danubio Azul. "



2 de octubre de 1998