Crónicas Kilimanjaleiras (II)

9 de agosto de 2003 (ARUSHA-MOMELLA-MIRIAKAMBA)

Después de un sueño reparador y un desayuno con tostadas y tortilla, nos han llevado hasta Momella Gate, en el parque natural del Meru. Íbamos en un 4x4 con muy buenos amortiguadores, por cierto. Por el camino hemos visto jirafas y búfalos. Resulta extraño sentirse dentro de un documental de National Geographic y que ver estos espléndidos animales sea tan común aquí como cruzarse con un perro o con un gato en casa.

En Momella ha comenzado el ritual de cada expedición. El grupo "ficha" en la garita del parque. Se nos asigna un ranger armado, Ozzy, que nos protegerá en caso de que un búfalo, un elefante, un babuino o cualquier otra criatura que amenace nuestra integridad. Y el grupo de porteadores, con Faustine a la cabeza, pesa los macutos y se reparte la carga (las mochilas, la comida, el agua).



Por fin, emprendemos el ascenso hasta el refugio de Miriakamba. Partimos de 1600 m y ascenderemos hasta los 2500 m. Debo guardar el cuaderno y ajustarme los cordones de las botas y los bastones. El día amenaza lluvia, pero hay "resolillo" y la temperatura es óptima para caminar.

Ya estamos en Miriakamba. Yo debajo de un árbol, escribiendo, como siempre.

Ha sido una etapa muy bonita, con tiempo nublado y algo de xirimiri finalmente. Rebaños de búfalos, manadas de facóqueros, grupos de babuinos y jirafas solitarias nos han acompañado durante el recorrido; las red hot pokas, el sambird, oleas y nupsias… flores y plantas que no había visto ni olido en mi vida.

Los porteadores nos han alcanzado a medio camino, a la hora de parar para comer. Nos han preparado un sandwich de algo indeterminado, pollo seco, una fruta que era un limón pero sabía a naranja, plátano y galletas. Yo ya he comenzado con los trueques, cambiando el plátano por galletas. Durante un rato he caminado junto a Ozzy, para practicar mi swahili de aldea. Se ha reído mucho porque sólo sé cantar una canción de amor jajajajajajajajajajajajajjaaja, pero a cambio me ha enseñado unas cuantas frases prácticas, aunque me ha dicho que si iba cantando esa canción, seguramente me saldrían "demasiados" pretendientes.


El refugio de Miriakamba está muy bien para lo que nos esperábamos, y después de unos pistachitos y unas pipas, nos han puesto para tomar té, chocolate y café. La temperatura ahora, a las seis de la tarde (una hora más que en España) es de unos 13ºC y hace un momentillo se ha levantado la niebla lo justo para ver la cima del Meru. Y… sorpresa… al darme la vuelta… ahí emergía, entre las nubes, la cabeza nevada del Kilimanjaro, la montaña de los dioses. He sido la primera en verlo, y a pesar de parecer tan lejano e inalcanzable, sé que en unos días estaré allí arriba, mirando hacia aquí.